Los antidepresivos tricíclicos pueden potenciar los efectos farmacológicos de los simpaticomiméticos de acción directa (epinefrina y norepinefrina) pero reducir la respuesta presora de los que actúan indirectamente (por ejemplo, las anfetaminas). Por este motivo, se deberá evitar en principio el uso simultáneo de fármacos simpaticomiméticos y antidepresivos tricíclicos. Los médicos deberán tener en cuenta que los efectos presores de los vasoconstrictores nasales u oftámicos, pueden ser potenciados por los antidepresivos tricíclicos.